La llamada de la naturaleza

El título de esta entrada La llamada de la naturaleza viene por una sencilla razón. Mi admiración y respeto a la gente que un buen día sintió esa llamada y decididos por un impulso irrefrenable dejan su trabajo, su vida cómoda de la sociedad occidental y se adentran en lo más recóndito de la naturaleza, dando todo por una causa. En este caso hablaré de Dian Fossey que consagró su vida al estudio y conservación de los gorilas de montaña. Un ejemplo de lucha y esfuerzo. En 1967, abandona su vida en Estados Unidos y se instala en los Montes Virunga-último santuario natural de los gorilas de montaña. Única habitante angloparlante, acompañada por algunos hombres congoleños, se interna en la soledad, en los escarpados terrenos húmedos para llevar a cabo su meta. Cuado Dian llega en aquel enero de 1967 contabiliza apenas 200 gorilas. Aquí empieza su frenética y heroica lucha ante las adversidades de la naturaleza, pero también de otra mucho más dañina y eternamente sanguinaria: contra los cazadores furtivos que abundaban por la selva.
En su libro "Gorilas en la niebla", nos cuenta:
"Las exploraciones a través de los volcanes constituyeron una de mis más memorables experiencias de la selva: el acicate de la búsqueda, la emoción de encontrar un nuevo grupo de gorilas, la impresionante belleza de las montañas, así como el placer de construir un hogar con sólo una tienda y la benevolencia de la naturaleza".

El libro es realmente sobrecogedor, cargado de anécdotas, momentos sumamente tiernos, llenos de amor y dedicación pero también de momentos trágicos, tristes, crueles sobre todo cuando los cazadores furtivos entraban en acción: Digit, el gorila macho centinela del grupo 4 es asesinado por los furtivos y luego decapitado. Los estudiantes y Dian no dan crédito a lo que ven sus ojos cuando se encuentran con el cadáver: "Hay momentos en que no se pueden aceptar los hechos por miedo a destrozarse". Digit murió por defender a su familia. Los cazadores furtivos procuran llevarse a las crías para venderlas a zoológicos o a millonarios excéntricos. Lo cierto es que en esa captura, son muertos casi todos los miembros del grupo por defender a sus hijos. Los que sobreviven, quedan expuestos a luchas interinas de jerarquía en especial si el macho líder es abatido, que acaban en infanticidios, provocando así un caos interno dentro del colectivo familiar. Ningún grupo familiar de gorilas puede perdurar sin su jefe dorsicario.
El esfuerzo tuvo su recompensa. Dian consiguió ganar la confianza de los gorilas. Un buen día, entre los tantos de investigación a estos primates, Peanuts, un macho, toca la mano de Dian en muestra de amistad. Pero esta no sería la última toma de contacto con estos animales, vendrían muchísimas más:
"De repente oí un ruido a mi lado, en el follaje y al mirar vi la maravillosa y confiada cara de Macho, que de pie, me contamplaba. Había dejado el grupo para venir a verme. Al percibir la dulzura, la tranquilidad y la confianza reflejados en su rostro me abrumó la extraordinaria profundidad de nuestra compenetración. La intensidad de su gesto no se extinguirá jamás"
La investigación que había comenzado con sólo dos tiendas en 1967, se convierte en el Centro de Investigación de Karisoke. Dian agradece profundamente a los ayudantes africanos "Al igual que la selva será siempre mi verdadero hogar, estos hombres serán simpre mis verdaderos amigos". Sin embargo, otros colaboradores no recibieron los mismos elogios, sobre todo cuando de estudiantes se trataba ya que el esfuerzo físico y mental que requería el convivir en la selva, rompía sus resistencias.
La muerte de Digit tiene un impacto muy fuerte, sumado a que poco después los cazadores abatieron a dos gorilas más Macho y Uncle Bert. "Decidí crear un Fondo Digit para apoyar la conservación activa de los gorilas, no deseaba que Digit hubiera muerto en vano". El dinero se utilizaría sólo para ampliar las patrullas antifurtivos. Era una tarea sumamente ardua, sobre todo porque muchos de los cazadores estaban compinchados con guardas del bosque.

El trabajo de Dian, como su colega antecesor Schaller, nos muestra a estos animales no como nos lo habían representado en las producciones de Hollywood, irascibles y violentos sin sentido, sino como animales apacibles, dulces, inteligentes. Y dispuestos a tender una mano amiga aun a uno de sus grandes enemigos: el hombre. Aunque bien es cierto que en las luchas entre clanes pueden producirse infanticidios y se observa en las familias trifulcas como en cualquier familia humana, en los gorilas se aprecia una nobleza infinita. Estos primates, de la familia de los Póngidos- como los chimpancés- comparten grandes semejanzas con los hombres-Homínidos- sin embargo no es la primera famila antecesora de la segunda, son ramas completamente separadas.
Dian consagró su vida a la conservación de los gorilas y murió por la causa. En 1985 es asesinada brutalmente a machetazos en su pequeña cabaña en medio de de las montañas de Ruanda a manos de capos de las verdaderas mafias que organizaban las cacerías furtivas. Dian fue enterrada en el cementerio que ella misma había construido para los gorilas, donde también ya reposaban los restos de sus más queridos compañeros Digit, Macho y Uncle Bert.
"Cuando te das cuenta del valor de la vida, piensas menos en el pasado y te concentras en el futuro"
Este homenaje no podía faltar en mi pequeño santuario para mis ídolos. En tu honor Dian y el de esos hermosas criaturas de las montañas por las que diste la vida.







