Poza de la Sal, en verano
Otra vez en Poza de la Sal. Ya había estado otras veces, en otras épocas del año: invierno, primavera y ahora en verano. La paz de este bonito pueblo se ve perturbada por un buen número de veraneantes pero aun así,no deja de ser un sitio tranquilo, siempre acogedor, donde aun se puede disfrutar de la naturaleza en su estado más salvaje. Tal es así que pudimos observar buitres, águilas y por las noches el hermoso aullido de los lobos. El páramo,siempre misterioso y solitario nos ofreció maravillosas vistas, quizá entorpecidas por los molestos molinos que se me antojaron modelos de mis fotos como únicos inquilinos de la mano humana en tan desierto lugar. También pude fotografiar huellas de lobo, y algunos sitios del pueblo que no lo había hecho en anteriores ocasiones. Mi idea de irme en algún futuro no muy lejano a vivir allí, cada vez la veo con más fuerza. ¡Hasta la próxima, Poza!
Por el pueblo
Ermita del siglo XIII
Por el páramo de Masa







Javier Urcelay dijo
Enhorabuena por todos los comentarios sobre Poza de la Sal, genuino "relicario de Castilla", como fue llamado por Ortega y Gasset, y verdadero sanatorio para todos los que queremos huir de este mundo de locos (salvo en Agosto, en el que algunos perturbados llegan también al pueblo).
Para los interesados en Poza de la Sal, su pasado y sus gentes, os animo a leer mi libro "El Combate de Poza" publicado en 2008 por Editorial DosSoles de Burgos. En el libro se describe la Poza del siglo XIX y se relatan las vicisitudes por las que pasó durante los duros años de la Guerra de la Independencia, en la que fue foco y refugio de los guerrilleros de la llamada División Iberia, creada por el bravo vizcaino Francisco de Longa.
Un saludo a todos los pozanos de origen o de corazón.
Javier Urcelay
13 Abril 2009 | 08:06